General Alexis López Ramírez: “El Estado dejó de ser unitario”

Por Hugo Prieto / 16 de julio, 2017

El general Alexis López Ramírez puede ejercer sus derechos políticos después de renunciar a la Secretaria del Consejo de Defensa de la Nación y pasar a retiro, por estar en desacuerdo con la forma en que el presidente Nicolás Maduro convocó la Asamblea Nacional Constituyente.

General Alexis López Ramírez: “El Estado dejó de ser unitario”
Alexis López Ramírez retratado por Iñaki Zugasti

El general Alexis López Ramírez puede ejercer sus derechos políticos después de renunciar a la Secretaria del Consejo de Defensa de la Nación y pasar a retiro, por estar en desacuerdo con la forma en que el presidente Nicolás Maduro convocó la Asamblea Nacional Constituyente.

Si el rechazo, tal como lo señalan los estudios de opinión, es del 85% “imagine la dosis de populismo que va a tener la nueva Constitución que se apruebe”, una vez que se instale, contra viento y marea, el próximo 3 de agosto. Todo que traiga votos a lo que el propio López Ramírez califica como “un capricho” será aprobado.

En esta larga entrevista, López Ramírez pasa revista a la situación militar. Afirma que las Fuerzas Armadas siguen siendo obedientes a sus comandantes. El pronunciamiento que tanto alientan algunos sectores del país es una probabilidad muy remota. Dentro de las filas hay sectores muy fanatizados que siguen apoyando al gobierno. A Nicolás Maduro le sugiere que se vuelva más chavista y reconozca sus errores. La reagrupación de las fuerzas políticas se producirá después del 3 de agosto y habrá una oportunidad, asegura el militar en retiro, para un movimiento amplio que aglutine el centro que no comulga ni con el gobierno ni con la MUD.

El presidente Nicolás Maduro habla, bajo ciertas circunstancias, del Alto Mando Político Militar de la Revolución. ¿Usted podría decir cómo funciona esa instancia de gobierno, participó en alguna de esas reuniones?

El Presidente Maduro inició su gobierno con eso que él llamaba Alto Mando Político Militar de la Revolución. Recuerdo que tuvimos una reunión en El Pao (en las instalaciones de entrenamiento militar) y una en San Cristóbal, pero eso es un saludo a la bandera. Al fin y al cabo las decisiones las toma Maduro en un petit comité que uno no logra identificar, si son los que están visibles o son, por el contrario, los que no están visibles. Ahora, yo siempre he sostenido que el poder no se divide, el poder no se comparte. Es decir, tú eres el presidente, tú oyes a tus asesores, pero tú tomas las decisiones. De manera que decir que gobernaba, como él lo dijo alguna vez, con el Alto Mando Político Militar de la Revolución, no era algo que encajara, digamos, con el punto de vista bolivariano del poder.

¿Usted podría establecer algunas diferencias entre la forma en que gobierna el presidente Nicolás Maduro y la forma en que lo hacía el ex presidente Chávez?

Chávez era más centralizador. La gente del PSUV nunca criticó a sus ministros en público. Ahora los regañan, recordarás lo que le dijeron a Pérez Abad, a propósito del planteamiento que él hizo sobre las privatizaciones de las empresas de servicio (sector petrolero), que estaban en el sur del Lago. A Chávez nadie se atrevía a tocarle sus ministros, eran sus ministros. Bueno, él los defendía o los regañaba él. Esa es una primera diferencia. Ahora, el poder en Venezuela está muy disperso. Tú no sabes si manda Nicolás, si manda Jorge Rodríguez, si manda Diosdado Cabello, si manda el vicepresidente. El peligro que tenemos, o el riesgo que corremos, es que cada uno de esos grupos negocie por separado con la oposición, que tampoco está muy unida. Entonces tú ves a uno de esos grupos que parece haber negociado la libertad de uno de sus presos políticos, lo cual, aparentemente, ha causado molestias en otro sector de la oposición. Un sector del PSUV ha demostrado que no estaba en cuenta de esa negociación. Entonces, tú ves como la anarquía empieza por arriba. Son muchas las diferencias, Chávez tenía un gran dominio del escenario internacional.

Siguiendo en esta línea, uno podría decir que efectivamente Chávez era más centralizador, que tenía más ascendencia en el PSUV y en las Fuerzas Armadas. Habiendo grupos dentro del chavismo y tomando en cuenta la crisis política que estamos viviendo y la indetenible crisis económica, ¿Esta dispersión del poder, por llamarla de alguna forma, a qué podría conducir?

Bueno, ya nos trajo a esto que estamos viviendo: a la anarquía. ¿Tú has visto, por ejemplo, lo que ha pasado en el Palacio Federal Legislativo (sede de la Asamblea Nacional) en dos oportunidades? Si eso pasó en octubre de 2016, es para que el presidente tomara medidas con quienes promovieron eso. Creo que eso no se hizo. En Venezuela hay un estado general de anarquía. Cada grupo hace lo que le parece bien para ayudar, entre comillas, a la revolución o ayudarse entre sí. No sé si el presidente ha estado al tanto de esas situaciones. Aquí hay un irrespeto a la figura presidencial. Por muy buena gente que sea el presidente, tienes que respetarlo como tal y tienes que informarle lo que piensas hacer. Tienes que demostrarle que eso va a tener alguna eficacia política, que se hace por una razón superior. En ninguna forma yo justifico un ataque a la Asamblea Nacional. Y fíjate el gran impacto que eso tuvo a nivel internacional. Un gran daño para la imagen del gobierno, para la imagen del presidente Nicolás Maduro. No basta que él diga “he ordenado una investigación”. No, eso no debió haber sucedido y los culpables de eso son los dirigentes del PSUV, que no controlan esas hordas, esos grupos de civiles, algunos de ellos armados. ¿Cómo se denominan grupos de civiles armados que estén bajo la conducción del Estado? En Colombia se les llamó grupos paramilitares. De manera que yo creo que aquí hay muy buenos discípulos del ex presidente Alvaro Uribe. Y eso entraña un grave peligro. ¿Imagínate que haya un cambio de gobierno? ¿Se va a quedar el PSUV con esos grupos armados?

¿En medio de esta dispersión del poder, de grupos armados que actúan por su cuenta, se refleja esta realidad también en las Fuerzas Armadas? ¿O por el contrario, hay un mando único y una efectiva centralización del poder?

La Fuerza Armada es una institución disciplinada. Si bien ha perdido parte de esa disciplina en los últimos años, en lo esencial se mantiene obediente a sus mandos directos. En la Fuerza Armada hay lo que yo llamo el síndrome del 11 de abril, ese golpe de Estado fracasado que promovió la oposición en un momento con apoyo de la cúpula militar. De manera que la Fuerza Armada no va a resquebrajarse fácilmente. El presidente Maduro ha tenido el cuidado de poner allí a un soldado, valiente y disciplinado, como es el general Padrino, aunque le ha quitado el mando operativo, el ministro de la Defensa es la máxima figura de la Fuerza Armada, después del presidente. De manera que yo no veo a los militares fraccionándose y negociando, entre otras cosas, porque la institución militar no es autónoma. Hay empresas. Hay militares al frente de ministerios, pero eso no puede entenderse como control de la Fuerza Armada. El ministro de la Vivienda, que es un general activo, no le rinde cuentas a la institución militar, él le rinde cuentas al presidente y al vicepresidente de la república. Se dice muchas veces que en Venezuela hay un gobierno cívico militar, eso no es cierto. Aquí el mando lo tiene Nicolás Maduro y su gente del PSUV. Y los militares del PSUV son militares retirados, que pueden ejercer sus derechos políticos. El hecho de que Diosdado Cabello tenga poder e influencia en el sector militar, no significa que aquí manda la Fuerza Armada. No. La Fuerza Armada está subordinada a su comandante en jefe.

La Constituyente podría cambiar muchas cosas, por ejemplo, podría cambiar la estructura del estado y las formas republicanas que conocemos en Venezuela desde la independencia. Chávez planteó una nueva geometría del poder, alrededor del Estado comunal. La gran pregunta es si eso se va a imponer y cómo sería la nueva estructura del Estado.

Una de las características de esta Asamblea Nacional Constituyente es que no tiene un proyecto. A los venezolanos no nos han dicho para qué es esta constituyente, más allá de unas bases comiciales muy superfluas, por cierto. Pero no hay nada en concreto. No podemos decir que Nicolás Maduro va a cambiar la estructura del Estado, porque no lo sabemos. Acuérdate que Chávez, una vez instalada la Asamblea del 98, presentó un proyecto de Constitución. Gran parte de ello está incorporado en la Constitución del 99, otras cosas no. Esa ha sido la tradición. Cuando el Libertador convoca al Congreso de Angostura, un congreso constituyente, él presenta un proyecto de Constitución, aparte de su discurso que lo resume. De alguna manera, los constituyentistas de Angostura tenían una orientación. Y el pueblo, que no era tan acucioso como hoy en día, tenía una idea de a qué atenerse, en este momento no lo sabemos. Héctor Rodríguez dijo que la constituyente iba a aprobar una ley para controlar los precios. Ahora, dime tú si hace falta una constituyente para eso. Claro, la Asamblea, tal como está, no se la va a aprobar. Pudiera ser que ellos piensan utilizar la constituyente, como si fuese la Asamblea del PSUV que teníamos hasta hace un año.

Usted ha manifestado, en varias oportunidades, que se opone a la Constituyente. ¿Dentro de las Fuerzas Armadas hay otros oficiales que comparten su posición?

Yo no estoy ni estaba en la Fuerza Armada. La secretaría que yo presidí era de un órgano dependiente del presidente de la república. Podría decir la respuesta que se da en estos casos. La Fuerza Armada no es un sector aislado de la sociedad. Y así como el 80% de la sociedad no está de acuerdo con la constituyente, cabe suponer que esa proporción se mantiene en la Fuerza Armada. ¿Qué ocurre? Ah, la Fuerza Armada es una institución no deliberante, aunque muchos en el PSUV crean lo contrario. Los militares piensan, no son eunucos, decía un general hace algunos años. Muy bien, ¿delibera en contra del gobierno para ver si te reconocen esa condición como tal? Esa es una gran estupidez. La Fuerza Armada tiene que ser no deliberante, en los aspectos que no son de su competencia.

El país podría cambiar de rumbo, pero un sector, abrumadoramente mayoritario, quiere que la Constitución se mantenga, tal como está. Usted dice que en la Fuerza Armada se refleja ese hecho. ¿Cómo es que el presidente de la republica va en contra de una opinión tan mayoritaria?

Yo quisiera tener la respuesta. Pareciera ser un capricho. Yo me inclino más por pensar que el gobierno cree que teniendo la Asamblea Nacional Constituyente van a poder legalizar sus actos. Es decir, hace más de un año que el gobierno no nombra embajadores, porque al no tener el aval de la Asamblea, no se les da el plácet en los países respectivos. Sin el aval de la Asamblea es difícil conseguir crédito internacional. Si el gobierno requiere una ley para determinado proyecto, no está en condiciones de pedírsela a la AN. Entonces, yo creo que más allá del capricho, está el hecho de pensar que esa Asamblea Nacional Constituyente puede tomar, como lo señalé anteriormente, el lugar de la Asamblea Nacional y, como obviamente va a estar a favor del gobierno, el presidente Maduro va a poder gobernar a Venezuela, como si tuviese una Asamblea funcionando.

Ya el Vaticano señaló que esa no es la salida. El Vaticano tiene un poder simbólico muy importante. No creo, después de ese pronunciamiento, que la comunidad internacional respalde la fórmula del gobierno. Que las cosas van a seguir su curso como si no hubiese pasado nada. Previsiblemente, uno podría decir que eso no va a ocurrir, ¿Usted qué cree?

El gobierno pudiera decir como alguna vez le dijo Napoleón al canciller austriaco (Klemens von) Metternich: Me importa un bledo el Papa. A lo que Metternich respondió, abriendo las ventanas del sitio donde estaban: Ve y dile eso a Europa. La opinión del Vaticano, ciertamente, tiene un valor simbólico, pero tiene gran influencia en la comunidad internacional, incluso en los países que no son católicos; sabiendo además que la Iglesia en este país tiene más arraigo del que se pudiera pensar, ya la Conferencia Episcopal Venezolana emitió un documento en el que señala la posición del Papa, y viendo como ha actuado el gobierno, yo me inclino a pensar que va a ignorar al Vaticano y terminará imponiendo la constituyente.

Usted dijo que la constituyente podría darle un piso legal a las decisiones que tome el gobierno a partir del 3 de agosto. Hay unos señalamientos de narcotráfico contra militares, hay acusaciones de delitos de lesa Humanidad a raíz de la forma en que se han reprimido las manifestaciones y la protesta en la calle. ¿La Asamblea Nacional Constituyente también va a servir para desestimar esos señalamientos, esos delitos?

Yo no pudiera afirmar que se ha cometido tal o cual delito, incluso en estas acusaciones de narcotráfico ha habido mucha ligereza. No descarto que alguien pueda estar involucrado en eso. Pero los delitos de lesa Humanidad y violaciones a los Derechos Humanos, así como los delitos de narcotráfico, están señalados por la comunidad internacional. El hecho de que la Asamblea Constituyente emita un decreto de perdón o la limpieza de un expediente de alguien, no implica que esa persona, en el futuro, no pueda ser requerida por alguna autoridad extranjera o, incluso, nacional. Una de las promesas más firmes que hay alrededor de la Asamblea Nacional Constituyente, es la destitución de la fiscal, si es que antes no lo hace el TSJ y, teniendo la fiscalía a su favor, cualquier expediente puede ser desechado.

Engavetado o congelado.

… O negociado.

Aléxis López Ramírez retratado por Iñaki Zugasti

Alexis López Ramírez retratado por Iñaki Zugasti

Hay un núcleo de oficiales dentro de las Fuerzas Armadas que participó en el 4-f, y también manifestaciones públicas de adhesión al “legado de Chávez” en el sector militar. ¿Cómo están viendo esos oficiales la crisis política que está viviendo el país?

Hay núcleos muy fanatizados que defienden a capa y espada al gobierno. Hay un grupo acrítico, en el cual me incluyo, que aceptamos que Chávez nos dejó un legado. Yo he sostenido siempre, incluso antes de la muerte de Chávez, que el principal legado es la Constitución del 99. No quiero decir con esto que la Constitución es inmejorable. No. Requerirá de alguna enmienda, de alguna reforma. Para mí ese es el principal legado. Ni siquiera es el Plan de la Patria. Ese plan es un programa de gobierno que va a morir en 2018 que, además, no se ha podido aplicar por la caída de los ingresos petroleros. Tenemos a esos dos grupos, los radicales, los que estamos en el medio e incluso queremos que Nicolás Maduro termine su gobierno. Voy a hacer una digresión y discúlpame. Los venezolanos tenemos que acostumbrarnos a ser democráticos, no solamente es demandar democracia. Aceptar el triunfo y aceptar la derrota. Nosotros no podemos cambiar a un presidente cada vez que al país le vaya mal.

Hay organizaciones de Derechos Humanos que están en desacuerdo con elecciones anticipadas. Porque si estamos defendiendo la Constitución no podemos plantear algo que está fuera de ella. ¿Usted está de acuerdo con las elecciones anticipadas?

Partiendo de la perspectiva constitucional, no estoy de acuerdo, pero partiendo de la perspectiva de que todo es negociable, siempre y cuando se produzca un acuerdo nacional y los poderes del Estado lleguen a un consenso de que la situación es inmanejable y es necesaria una elección general, yo lo aceptaría. Ahora, la misma Constitución te da la salida. Una de ellas era el referéndum, la otra es que el presidente renuncie. Uno no lo puede obligar a renunciar, es verdad. Pero un presidente sensato, si ve que no puede controlar al gobierno, pudiera hacerse a un lado e incluso negociar a un vicepresidente.

¿A qué distancia estamos de que esto se vuelva inmanejable?

Bueno, es que esto es inmanejable. Yo he sostenido en otras entrevistas, y quiero reiterarlo, que aquí no hay estado de Derecho. No lo digo yo, lo han dicho en otras instancias. Hay tantos presos con boletas de excarcelación y no se ponen en libertad porque el gobierno piensa que son terroristas. Hace unos días amarraron a un ciudadano en El Paraíso cual Jesucristo y no apareció el Estado, unos dicen que era del gobierno, otros que era de la oposición. Un ciudadano fue quemado en Altamira y el gobierno dice que era porque parecía chavista. Hay otras teorías, incluida la venganza personal. Lo que sea. El hecho es que esta situación es incontrolable. El encargado de garantizar la seguridad de la Asamblea Nacional, no la garantiza. Hay muchos indicios de anarquía. Recientemente, asesinaron a un candidato a la Constituyente en Aragua, lo que he leído hasta hoy es que se trata de un sicariato. Voy a ser generoso, sería bueno pedirle a cada uno de los candidatos, su currículo.

Voceros de la oposición, incluido el gobernador de Miranda Henrique Capriles Radonsky, le han pedido a las Fuerzas Armadas que se manifiesten, que no defiendan a un hombre, a Maduro, sino a la Constitución del 99. En las marchas, uno escucha decir, pronto los militares se van a sumar a nosotros. ¿Usted qué piensa de todo eso?

Deseos no empreñan, dicen por ahí. Eso es muy difícil que se dé. La Fuerza Armada sigue siendo obediente a sus jefes. Y si los jefes no están para dar ese paso, no lo van a hacer. Puede que haya alguna manifestación, como al parecer ocurrió en oriente con un teniente coronel, que supuestamente está preso. En estas cosas, de las sospechas se hace un hecho, un escándalo para decir que se neutralizó un golpe de Estado. Lo mejor que le vendría al gobierno es un fracaso tipo 11 de abril. A veces pienso que lo están buscando, acuso a este, meto preso a este. De manifestarse la Fuerza Armada sería ya en el último momento. Incluso, con Pérez Jiménez, fue en el último momento en que el ministro de la Defensa dijo unas palabras que quedaron para la historia. Pérez Arcay las repite con mucha frecuencia. No, mi general. Es una cuestión de honor: Usted perdió el plebiscito.

¿Por qué no aprovecha esta oportunidad y dice cuál es ese síndrome del 11-A?

El fracaso, toda la cúpula militar, prácticamente, estuvo involucrada en el golpe de Estado. El que no estuvo involucrado, se hizo el loco. Y al final terminó por imponerse, un grupo que estaba en desacuerdo, un grupo que manejó García Carneiro y otros oficiales. Hasta hace unos años, ese grupo crecía y crecía, como decía el poeta: Como crece la sombra cuando el sol declina y en cada aniversario surgían y surgían cada vez más héroes del 13 de abril, en este caso. Igual que el 4-f. Para mí el 4-f está devaluado. No se quieren retratar mucho con él, o con nosotros, porque yo participé en el 4-f.

¿Usted cree que la Fuerza Armada tomó debida nota de ese aprendizaje?

Claro, si hasta hoy tiene el temor de actuar. Porque también hay otra cosa. Hay un grupo radical duro que sigue apoyando al gobierno. Será 20% ó 15%, pero es un grupo que es muy activo.

¿Con mucho poder de fuego?

Bueno, están estos grupos de civiles, algunos de ellos tienen armas. Más allá de ese 15%, la Fuerza Armada sigue apoyando al gobierno. Es su condición institucional: Obedecer a sus comandantes.

Después del 3 de agosto y bajo el entendido de que la constituyente no va a resolver los problemas del país, ¿Cuál es su pronóstico? ¿Cuál sería el devenir que nos toca enfrentar?

En primer lugar, el rechazo va a continuar. Se instale, trabaje, el rechazo va a continuar. ¿Cuál es el peligro acá? Ya es un hecho que sectores distintos al gobierno y a los partidos que lo apoyan no van a participar en la Asamblea. El caso de sicariato que se produjo en Aragua nos da una idea de la calidad moral de quienes van a integrar esa Asamblea Nacional Constituyente. El presidente ha dicho, luego de las protestas, que va a someter la nueva Constitución a referéndum aprobatorio. Aunque Jorge Rodríguez dijo en el CNE que era un exhorto a la Asamblea Nacional. Pero como la Asamblea Nacional Constituyente es plenipotenciaria y galáctica, si le da la gana no se somete a referéndum; y si lo hace, con el rechazo que tiene esa constituyente, imagínate la dosis de populismo que tendrá esa Constitución para lograr que sea aprobada por el pueblo. Reducción de la jornada laboral, vacaciones para los trabajadores, los trabajadores van a tener un porcentaje en la propiedad en las empresas, cualquier cosas que le pueda dar votos a esa Constitución puede ser incluido.

¿Y a viabilidad del país?

No les va a importar. Va a importar materializar el capricho, como yo lo he llamado.

Hay otros generales, entre otros Miguel Rodríguez Torres, que también han manifestado su rechazo a la constituyente. ¿Podríamos hablar de un Frente Militar post Chávez que se opone al gobierno?

Yo creo que va a surgir, como Rodríguez Torres lo llama, un grupo amplio, un movimiento amplio, que agrupe a gente que está más hacia el centro. Aquí hay un radicalismo de izquierda, en cuanto a la economía, que ya no tiene razón de ser. Yo siempre digo que el socialismo, como modelo de gestión económica, no tiene cabida en este tiempo. Por supuesto, la tiene en el aspecto social. Por los valores humanistas, pero como modelo de gestión económica, no. Eso está demostrado por la realidad. Hay que buscar más al centro. Lo otro es que nosotros nos hemos empeñado en una cruzada contra el capitalismo mundial, ¿y mientras tanto nuestro pueblo qué? Mientras vamos a la cruzada, ¿quién va a cuidar a nuestro pueblo y a nuestras familias? Tenemos que pensar en el presente. No podemos hipotecar el futuro de las próximas generaciones luchando contra el capitalismo, siendo que no lo vamos a lograr, porque la historia ha demostrado que el capitalismo evoluciona. Ahora, yo no estoy a favor del neoliberalismo. Yo creo que el Estado debe jugar un rol importante en la economía, pero no se puede llegar al extremo de tener el control de todo. Volviendo a su pregunta. No hay un grupo importante de militares alrededor de Rodríguez Torres, no. Pero es importante el grupo de civiles que lo apoyan en esta idea.

¿Usted cree que habrá un reacomodo de los factores políticos después del 3 de agosto? ¿Vamos a ver un realineamiento del mapa político del país?

El 3 de agosto va a haber un gobierno que se va a creer triunfante porque logró instalar la Asamblea Nacional Constituyente. Obviamente, eso implica un reacomodo en las propias filas del gobierno. Hemos triunfado, vamos a reagruparnos. Para la oposición significaría una derrota. No pudimos, a pesar de las protestas, a pesar de que hicimos esto o aquello, a pesar de que negociamos. No pudimos detenerlo. También habrá un reagrupamiento. Pero yo creo que la política en el país tiene que salirse de los extremos. Del gobierno, por un lado y de la MUD y sus partidos, por el otro. Aquí ya no se puede hablar del PSUV, no es tomado en cuenta para nada. El PSUV está multiplicado por cero. Me refiero al órgano superior.

Aléxis López Ramírez retratado por Iñaki Zugasti

Alexis López Ramírez retratado por Iñaki Zugasti

Al Alto Mando Político Militar de la Revolución.

Sí, pero eso lo gobierna gente que está alrededor de Maduro. En la cúpula del partido, hay unos allí de adorno. Entonces, va haber un reacomodo. Pero yo creo que lo importante es el centro. Allí está la solución del país.

¿Usted no ve negociaciones entre el gobierno y la oposición, sino el resurgimiento de nuevas fuerzas políticas?

Yo creo que hay que ver con mucho optimismo este movimiento del chavismo disidente. Este movimiento amplio del que habla Rodríguez Torres. Yo creo que por ahí pueden llegar las soluciones a los problemas de Venezuela.

¿Qué probabilidades le asigna a la hipótesis de que aquí se produzca un Caracazo generalizado, un Caracazo apocalíptico?

Yo he visto la manera de actuar de las fuerzas, vamos a seguir llamándolas del orden. Creo que han adquirido una gran experiencia. Y las manifestaciones de ese tipo (Caracazo), van a seguir siendo focales. Además, si algo ha logrado el gobierno es meter miedo.

En Venezuela se ha venido conformando una doble institucionalidad. Por un lado, el Ejecutivo, el TSJ y el CNE y por el otro, la Asamblea Nacional y la Fiscalía. ¿Eso no significa una pérdida de unidad del Estado?

Claro, cuando yo te digo que en Venezuela no hay Estado es porque el Estado dejó de ser unitario. Entonces, tienes eso. Un Estado Ejecutivo y Judicial por un lado y por el otro un Estado legislativo y acusatorio. No hay, como lo establece la Constitución, la colaboración entre los poderes. Si en algo habría que cambiar la Constitución sería en fortalecer esa norma. Crear los mecanismos para que eso no suceda. Me atrevería a decir que volviéramos a una Asamblea Bicameral. Ponerle otro filtro a las decisiones.

¿Cómo queda el enunciado de la democracia participativa y protagónica, a raíz de la convocatoria a la Constituyente?

La Constituyente que redactó la Constitución del 99 se hizo en el marco constitucional del 61 y fue más participativa que esta que se está haciendo en el marco constitucional actual, que según su propio texto es participativa y protagónica. Esto es algo que debe llevarnos a la reflexión.

¿Usted se atrevería a hacer un pronóstico de la situación que se podría presentar a finales de este año?

Es difícil hacer un pronóstico. Voy a decir lo mejor que nos podría pasar. Lo mejor sería que el presidente reflexione y se vuelva chavista. Chávez sentía un gran amor por el pueblo y le dolían estas situaciones de muertes, de violencia. El 4-f, Chávez desiste de la lucha para tomar el poder para evitar más muertes. El mismo lo dijo en el “por ahora”; el 11 de Abril, Chávez decide entregarse a la cúpula militar para evitar más enfrentamientos y muertes como los de Puente Llaguno. Si algún error o defecto hay que atribuirle a Chávez es su gran corazón. Ese corazón donde cabía todo el pueblo venezolano, pero que también le hacía cometer errores. Entonces, Nicolás tiene que volverse más chavista y reconocer los errores. Chávez no quería el enfrentamiento entre venezolanos y eso es lo que está pasando ahora.

Fuente: http://prodavinci.com