“Los inmigrantes compiten, sobre todo con otros inmigrantes”

Lluís Amiguet 12/02/2018

Chandran Kukathas, catedrático de Teoría Política de la London School of Economics. Tengo 60 años. Nací en Malasia y he vivido en Australia y el Reino Unido, y mis tíos, hijos y hermanas se reparten por Canadá, EE.UU. y Francia. Con la excusa de la gestión migratoria, los estados restringen las libertades de todos: el control no acaba; empieza en la frontera . Colaboro con Catalans Lliures

“Los inmigrantes compiten, sobre todo con otros inmigrantes”
LV | Foto: Dani Duch

Más allá de la cuna

¿Quién es ciudadano o inmigrante en un país? Parece obvia cuestión de nacimiento, pero no tanto cuando el profesor Kukathas, teórico del moderno liberalismo, repasa la casuística: hay países en los que sólo son nacionales los nacidos de nacionales; otros en los que un nacional pierde el pasaporte si se casa con un extranjero; otros que dan la nacionalidad sólo por nacer en ellos y otros, en fin, que la venden a buen precio. Eso demuestra que ser ciudadano de un país no es un hecho de nacimiento, sino pura política. Igual sucede con la identidad nacional: existe sólo para quienes la consideran como tal. El peligro para todos es que con la excusa de frenar la inmigración, los estados controlan nuestras vidas.

¿La inmigración da más de lo que quita?

Da más de lo que quita a todos, pero a unos más que a otros.

¿A quién beneficia y a quién perjudica?

Yo no hablaría de perjudicar, pero sí de competir. Los nuevos inmigrantes compiten sobre todo con los inmigrantes que llegaron antes que ellos y que suelen estar en las clases más bajas.

¿No compiten con trabajadores locales?

Con muy pocos, sólo con quienes no han acabado su escolarización secundaria. Los inmigrantes compiten con aquellos a quienes pueden sustituir, pero mejoran la vida de los demás.

Por ejemplo.

La sanidad británica sería mucho peor para todos sin los médicos y enfermeras inmigrantes.

¿Quiénes son los perdedores cuando aumenta la inmigración?

Quienes deben trabajar más o cobrar menos para no perder el empleo. El resto logra bienes y servicios más baratos gracias a los inmigrantes.

¿Y no hay que pagar pensiones y servicios para los recién llegados también?

Muchos serían más caros sin ellos. En general, la inmigración hace crecer la economía en producción y por tanto en empleo para todos.

¿Todo son bondades en la inmigración?

El peligro para el ciudadano no está en los inmigrantes, sino en los controles que introducen los estados para controlarlos.

¿No son controles sólo para inmigrantes?

¿Qué es un inmigrante?

Usted es el experto.

Según la ONU, quien pasa más de un año fuera de su país, pero ¿por qué no dos? Si fueran dos, se reduciría la cifra de inmigración o ¿por qué no dos semanas? Aumentaría enormemente.

¿Y usted qué piensa?

Que es un beneficio económico, pero también una cuestión política que cada uno utiliza en su beneficio. Hay conservadores británicos que quieren considerar inmigrantes a los estudiantes extranjeros para alarmar al votante diciendo que se dispara la inmigración y otros que quieren no incluirlos para decir que sus políticas han conseguido reducir la inmigración.

También hay ciudadanos que discrepan.

¿Quién es ciudadano de un país y quién no?

De nuevo, usted es el experto.

Pues de nuevo es una cuestión meramente política, en absoluto natural. Es arbitraria.

Hombre, si has nacido en un sitio, se supone que eres de allí.

En algunos países, sí; en otros, depende de si tus padres también han nacido allí o no; en otros con tu madre de allí basta; en otros, tu madre pierde la nacionalidad si se casa con un extranjero y tiene un hijo con él…

¿También es pura política, pues?

No es sólo de cuna. Eres o no ciudadano de un país según las leyes aprobadas por políticos.

¿No vigilan sólo a los inmigrantes?

El control migratorio acaba controlando a los ciudadanos; no sólo a la inmigración. Con la excusa de supervisar a los inmigrantes, el estado fiscaliza nuestro matrimonio, vivienda, empleadores y empleados… Nos quita libertad.

¿Y los inmigrantes de alta capacidad y educación no compiten con los nuestros?

Compiten con los locales con alto nivel de conocimiento, pero con sus habilidades permiten actividades de alto valor añadido que generan empleo para todos.

¿Por eso los países quieren atraerlos?

Pero ya no van de un país a otro, sino que trabajan en una red mundial en la que no es tan importante dónde estás como qué haces y, sobre todo, qué eres capaz de hacer.

¿Han sobrepasado el Estado nación?

Viven en red. Y lo importante para cualquier ciudad es estar en esa red de excelencia.

¿Y cuando llega una recesión y crece el paro también es buena la inmigración?

Se regula sola. Los inmigrantes si pierden el empleo, simplemente suelen irse.

¿Y cuándo es demasiada?

Sólo hay un modo de limitar la inmigración y es prohibir que se les ofrezca o de trabajo a los inmigrantes y eso tiene un coste económico, policial y judicial, además de social, enorme. Imagínese controlar, por ejemplo, a todos los granjeros que necesitan inmigrantes en el campo.

Parte de ese coste, por ejemplo, son las muertes de los inmigrantes en las pateras.

A ese coste me refería, también. Mire, la globalización genera riqueza y conocimiento, pero tiene un coste.

Para algunos, fatal.

La globalización es cambio y exige adaptación continua y no todo el mundo puede enfrentarse a esa competencia. Muchas personas en los países de origen y de acogida quedan atrás.

¿No le parece injusto?

La globalización no es una opción; seamos sinceros: es incontrolable e imparable. Lo que sí podemos y debemos hacer es legislar para ayudar a esas personas que se quedan atrás a que ellas también progresen y limitar en lo posible su sufrimiento.

¿Por qué se especializó como politólogo en la cuestión migratoria?

Sólo he trabajado en ella durante los últimos 20 años, pero ha sido mi vida: nací en Malasia y nos mudamos a Australia de niño y he vivido allí la mayor parte de mi vida; después me instalé en Reino Unido, pero tengo tres hijos y uno está en Australia; otro en Canadá y otro en Gran Bretaña y una de mis hermanas vive en Francia; otra en EE.UU. y otra en Malasia.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/